Dividimos el mundo material en superficies e interiores.
Lo que se ve y lo que no se ve.
Pero lo interior, aquello que no vemos, es imposible de conocer, pues apenas tenemos acceso a lo interior, a la cara opuesta, se transforma automáticamente en exterior, y el interior se escabulle, tornándose inalcanzable.
Si acaso lo que no vemos tiende a lo infinito, o a la nada...
¿Llegará un momento en que ya no quede partícula por conocer?
La infinitud abismante de la materia me trastorna.
19/10/07
16/10/07
El lunes y la muerte
En el día más extraño, la muerte y la vida se pasearon por mi casa,
y yo no las había invitado.
Se instalaron cual doña Filomena y señora Juana, y tuvieron una discusión.
Me usaron en su juego, y caí en la trampa.
La vida se sacó la máscara y descubrí que se trataba de la misma muerte.
Su doble presencia me quitó el color y el aliento.
Su aroma invadió toda mi casa, y el lunes se hizo eterno.
En el lunes más extraño, la muerte apareció por mi casa.
y yo no las había invitado.
Se instalaron cual doña Filomena y señora Juana, y tuvieron una discusión.
Me usaron en su juego, y caí en la trampa.
La vida se sacó la máscara y descubrí que se trataba de la misma muerte.
Su doble presencia me quitó el color y el aliento.
Su aroma invadió toda mi casa, y el lunes se hizo eterno.
En el lunes más extraño, la muerte apareció por mi casa.
15/10/07
A propósito de manadas
"Ninguna otra manada de bestias, puestas todas juntas, tiene una voz tan horrible como la humana".
C.S.Lewis
C.S.Lewis
12/10/07
Sobrepoblación
Con qué cara reclamamos que las palomas plagaron Santiago, si los humanos somos una plaga mucho más sucia, contaminante, invasora y arrasadora.
Soy insensible a las cifras de muertos por accidentes naturales.
Insensible, aunque sé que podría ser yo uno de aquellos miles que son arrastrados por el mar, tragados por la tierra, o qué-sé-yó, llevado por el viento o mojado por la lluvia.
O peor aún, podría ser uno de aquellos sobrevivientes que perdieron todo porque el rayo cayó justo encima, porque el volcán explotó justo abajo.
Insensible, solo a las cifras.
Los millones de habitantes del otro lado del planeta, siguen siendo los millones habitantes del otro lado del planeta, estén vivos o no.
La tierra se sacude.
Por su masa y su tamaño, hay mucha basurita adherida a ella. Es inevitable, somos basurita sobre el planeta, basurita pegada a su superficie. Nacemos y morimos en la misma condición.
Pero no tenemos la culpa de nacer.
- La tierra explotó, pero que conste que yo no tuve la culpa.
Somos una plaga extraña, de individualidades.
No somos números.
Somos parte de la plaga. Pero parte única.
Paradójico.
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