30/8/08

Respeta el pacto

No me digas que mañana me vas a decir algo,
si no me lo vas a decir ahora.
No me digas que me quieres contar algo muy importante,
después.
No me digas oye,
nada.
No me digas que sabes un secreto,
si no me lo puedes contar.
No me digas que me llamarás en la noche,
si no me vas a llamar.
No me digas que me tienes un regalo,
si no me lo vas a entregar.

No aumentes las espectativas.
No juegues a las profecías.
No perturbes el curso de los hechos,
si no vas a llegar hasta el final.

27/8/08

Deformidad

De todas las cosas difíciles que debemos aprender -mas vale que rápido-, una de las más traumantes es tener que ver a las mismas personas todos los días, pero verlas en distintos estados cada vez. Yendo un poco más allá, tener que convivir con uno mismo, día tras día, y soportar los cambios que nos atraviesan, momentáneos, efímeros, molestosos.

Algunos dicen que la gracia de cada día está en que ninguno es igual a otro.
Yo me atrevería a decir que esa es, en realidad, la desgracia.

26/8/08

Plastic being

Es cosa de ponerse a mirar en lo que se ha transformado nuestra existencia. No es más que un par de tareas que realizar y unas bolsas plásticas en las que desearíamos empacarlo todo y marcharnos de aquí.

Cuando todo iba en una línea vertical e ininterrumpida, aunque nunca aspiramos a la perfección, creo que nos sorprendimos con las manos sobre ella. Pero solo hizo falta un pequeño temblor en la tierra, un vuelo de mosca desapercibido, y unas gotas locas cayendo de un ojo con pupila dilatada al máximo, para que todo se disipara en volutas de humo pidiendo auxilio.

Acontecimientos y falsas modestias evitaron que fijáramos la vista en más allá de lo netamente relevante, para qué tan graves, y no escuchamos el sonido sabio de las vibraciones y zumbidos que producían nuestras palabras al intercambiarse.

Ahora estamos aquí, no existen las nubes para nosotros, estamos condenados a la vida gris que algún día codiciamos como si fuera la gran cosa.

7/8/08

Coma no más

Usted coma, tranquilito, no piense mucho.
Coma no más, disfrute, no se sienta culpable.
No piense, mijito, no piense en la sangre, en el cadáver.
No piense en el músculo, no piense en la muerte.

Mire, el león se come a la cebra, y la celebra.
Disfrute.