Tocaremos a dúo, tú la guitarra y yo el acordeón.
No importa que no sepamos muchas canciones.
Caminaremos por las calles, buscando una banquita en alguna plaza perfecta.
Estoy seguro que la encontraremos.
Nos pondremos bajo un farol tintineante de luz amarilla, y tocaremos.
El silencio será nuestro auditor y la música será la recompensa.
Inventaremos melodías sin sentido y letras con mucho contenido.
Nos dará risa, lloraremos por nada e incluso sentiremos miedos locos.
Y cuando nos vayamos, el farol alumbrará todo el camino de regreso.
Y nuestras sombras se proyectarán hasta perderse de vista las cabezas.
30/10/08
28/10/08
Declaración
Un día, el hombre decidió institucionalizarse.
Ese día perdió la capacidad de ser humano.
Hemos pasado milenios, y nuestra tendencia sigue siendo la misma.
Es que la naturaleza humana no cambia.
-¿Tendremos algo de inmutable?-
Las instituciones existen, son legítimas en cuanto no vengan desde el centro mismo del ser del hombre -si no es de aquí, ¿de dónde vendrán? Pues, ya lo sabes-.
Este tipo de instituciones solo nos apartan de nuestra esencia.
-No, no somos independientes-.
Entonces, la paradoja. El caos -en cuanto soplo a la conciencia personal- surge,
el orden -aparente, pero vacío- decrece, y de repente todo adquiere el único sentido posible.
Hay que tener cuidado con no institucionalizar el caos -el verdadero caos es ininstitucionalizable-, aunque deberíamos admitir que esta advertencia llega un minuto tarde.
La humanidad ya forjó su destino
-Por suerte vino el caos a librarnos de él-.
Ese día perdió la capacidad de ser humano.
Hemos pasado milenios, y nuestra tendencia sigue siendo la misma.
Es que la naturaleza humana no cambia.
-¿Tendremos algo de inmutable?-
Las instituciones existen, son legítimas en cuanto no vengan desde el centro mismo del ser del hombre -si no es de aquí, ¿de dónde vendrán? Pues, ya lo sabes-.
Este tipo de instituciones solo nos apartan de nuestra esencia.
-No, no somos independientes-.
Entonces, la paradoja. El caos -en cuanto soplo a la conciencia personal- surge,
el orden -aparente, pero vacío- decrece, y de repente todo adquiere el único sentido posible.
Hay que tener cuidado con no institucionalizar el caos -el verdadero caos es ininstitucionalizable-, aunque deberíamos admitir que esta advertencia llega un minuto tarde.
La humanidad ya forjó su destino
-Por suerte vino el caos a librarnos de él-.
20/10/08
Crucial
Crucial era que entendieras las señales
que percibían tus antenas y no recibirlas
como meras vibraciones casuales que te enviaba
cual efectos sin causas
Crucial era que trataras
de unir los puntos de la figura y no especularas
resultados que nunca hubieras visto
en la experiencia
Crucial sería que siempre
escaparan las escusas de tu mente
y que a veces la puerta de escape
se abriera solo por fuera
y que nunca tus manos sostuvieran
ni por un segundo las mías
que percibían tus antenas y no recibirlas
como meras vibraciones casuales que te enviaba
cual efectos sin causas
Crucial era que trataras
de unir los puntos de la figura y no especularas
resultados que nunca hubieras visto
en la experiencia
Crucial sería que siempre
escaparan las escusas de tu mente
y que a veces la puerta de escape
se abriera solo por fuera
y que nunca tus manos sostuvieran
ni por un segundo las mías
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