Quisiera ser el poeta de las palabras sencillas,
de las palabras comunes e incluso repetidas.
Quiero decir cosas bonitas y sencillas,
dejar la sofisticación y la hipocresía.
No quisiera buscar una identidad exclusiva,
si escribo como todos, que así sea,
no tengo nada en mis pensamientos
que sea solo mío.
Que lo vano me abandone y me llene la riqueza
de la verdad eterna, de la vida verdadera,
y que aprenda a descubrir en cada ser que me rodea,
la bondad y la belleza que les fue otorgada.