15/8/07

Estación terminal, todos deben descender

La mañana del 5 de agosto, la gente que esperaba el metro en estación terminal Plaza Puente Alto, fue testigo de un hecho realmente paranormal: una señora corría despavorida por el centro del riel. Sus ojos desorbitados, y su aspecto realmente aterrador, no pasaron desapercibidos a la gran masa de gente que se apretujaba en el andén. Como un comentario sobre el transantiago de señora disconforme, como una noticia vanal de animador de TV, pasó corriendo de un lado al otro de la estación, y desapareció.

Solo dos semanas después pudimos saber su identidad.

Nilda Eliana Cayul Huaiquillán, la único testigo de un hecho paranormal que no ha visto la luz pública, pues ha pasado completamente desapercibido.

La gran masa de gente abandona el metro, después de escuchar "Estación terminal, todos los pasajeros deben descender". Pero si alguien no atinara a bajar, tampoco viviría para contarlo. Mucha gente se ha perdido en la estación terminal.

Repito: perdido...
para siempre.

Lo más insólito es que se pierde completamente el rastro de las personas: objetos personales, documentos, registros. Nada queda.

Es insólito que sepamos ésto, pero ciertos errores en el procedimiento de personas -según la creencia popular son seres con pocos rasgos humanos que aún no han sido descubiertos- encargadas de borrar toda evidencia de aquellas personas, han dejado a la vista incoherencias inexplicables.

Nilda Eliana Cayul Huaiquillán, quien dice haber escapado del "horror de los túneles", se ha negado a hablar con los medios. Actualmente reside y recibe atención profesional en un centro dedicado a rehabilitar personas que han tenido encuentros cercanos con fenómenos paranormales.