12/11/07

El tren

El tren comienza a partir.
El camino atraviesa montañas y túneles
Montañas y túneles.
Atraviesa a mucha velocidad
esas montañas y esos túneles.
Se devuelven como en un juego
de montañas rusas.
Una línea continua aparece en la ventana.
Por la ventana se mira
una línea continua que desaparece y vuelve a aparecer.
Aparece.
Se esfuerzan los ojos.
Si lloran, las lágrimas se mueven hacia arriba
y salen volando por esos túneles.
Dejan el camino mojado.
El camino por el que se mueve el tren
no estuvo seco.

Hay un sube y baja
baja
que es como un suspiro profundo
que espira y suspira.
Sin cesar, un suspiro profundo.
Y la cabeza gira hacia abajo y hacia arriba
Rodando sobre su cuello.
Hacia atrás se mira al revés.

El reflejo en las ventanas
es muy fuerte para los que observan.
Se tapan los ojos y uno mismo intenta no reirse de los ojos tapados.
Pero al final uno termina riéndose.
Se ríe, uno.
Y el viaje se hace más continuo,
montañas y túneles,
ojos tapados y cabezas rodantes.
Que escapan.
Que llegan.
Que vuelven.