30/10/08

Una guitarra desafinada y un acordeón azul

Tocaremos a dúo, tú la guitarra y yo el acordeón.
No importa que no sepamos muchas canciones.
Caminaremos por las calles, buscando una banquita en alguna plaza perfecta.
Estoy seguro que la encontraremos.
Nos pondremos bajo un farol tintineante de luz amarilla, y tocaremos.
El silencio será nuestro auditor y la música será la recompensa.
Inventaremos melodías sin sentido y letras con mucho contenido.
Nos dará risa, lloraremos por nada e incluso sentiremos miedos locos.
Y cuando nos vayamos, el farol alumbrará todo el camino de regreso.
Y nuestras sombras se proyectarán hasta perderse de vista las cabezas.